La serpiente, mala, malísima.
Miró hacia un lado, miró hacia el otro y creyendo que nadie le veía mordió con ansia la arriesgada manzana de la vida eterna que colgaba deliciosa del “Árbol de la ciencia del bien y del mal". La serpiente cizañera y chismosa, a la que nada escapaba de su vigilancia en el Edén, representó el pecado. De la emoción de la primicia, movió la cola que sorpresivamente asomó entre los tulipanes.
Asustado y consciente del peligro que corría, Adán agarró a la serpiente por el cuello hasta casi estrangularla.
Ante las súplicas y quejidos del rastrero reptil, Adán le dio un respiro.
Ante las súplicas y quejidos del rastrero reptil, Adán le dio un respiro.
“Hagamos un trato”, suplicó casi sin voz la serpiente,”si me dejas escapar seré tu cuartada. Juraré por Satanás que fue Eva la que mordió el fruto prohibido. De lo contrario, tendrás que demostrar tu inocencia. Sin mi, sólo tienes el cincuenta por ciento de de salir indemne. Conmigo el cien por cien”. Y fue así como Adán se libró de los dolores de la preñez y el parto.
Etiquetas: cuentos
10 comentarios:
Buenisima historia!!! Aunque no me gustó eso de la preñez... Suena raro... :-)
Muy buena, sí, realmente buena, pero librarse de la preñez? hoy casi es un don...el don de la mujer!! dar vida...
Un beso
és divertit !!!!!
petons maca.
A mi las serpientes siempre me han dado mucho repelús... y ahora sé porque. ¡ mala, malísima ! jeje.
Besos.
¿Quién dice que las cosas no ocurrieron así? Desde el génesis la mujer se ha llevado la peor parte. esos es echaita, investiga, investiga. sdos.
Tienes razón mul, preñez no es una palabra que tenga una soronidad "bonita", podría haber utilizado, embarazo o gestación que son más "suaves" pero ya que está en el diccionario... habrá que usarla de tanto en tanto ;)
Pasitos: Por supuesto, también yo creo que es un don... no, no es librase de la preñez, sino de los dolores que puede provocar.
Saludos a todos.
Me gustó mucho. Ya se sabe que la historia cambia según quién la escriba.
Me pregunto qué estaría haciendo Eva para que se le pasara por alto.
Debe ser que a los hombres no se les puede dejar solos.
Un saludo
La mala es la serpiente, ella, la perversa y cizañera.
Adán sigue siendo victima, en lugar de victima de Eva, ahora víctima de la serpiente.
Y encima, condenado a trabajar y ganar el pan.
jeje.
Me ha gustado tu cuento. Lo he leido aquí en la dirección general de la mujer y ha tenido buena aceptación.
Presentate al certamen de cuentos no sexistas, este tipo de historias gustan mucho.
Un beso
Hay muchas teorías sobre ese hecho, dejando de banda las costillas y los muñecos de barro... el paraiso está bajo nuestros pies, solo que lo hemos "jodido" tanto, que a alguien debiamos de echarle la culpa. En fin, pobre serpiente...
Ssludos!
Jeje, el Génesis siempre dio mucho juego literario. Buena vuelta de tuerca. Salu2...
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